Ya son 17 los fallecidos, 20.000 los habitantes trasladados y más de 2.000 los inmuebles destruidos el pasado domingo por el incendio ubicado en el norte del California.

Napa y Sonoma uno de los valles de California que se caracterizan por los viñedos, han sufrido esta semana  grandes incendios en la  historia del estado californiano tras conocerse la suma de más de 2.000 inmuebles destruidos y consumidos, por la continuidad de 14 incendios activos. Con ello, Jerry Brown el gobernador de California manifiesta que “estos incendios han destruido estructuras y continúan amenazando miles de casas, haciendo necesaria la evacuación de miles de residentes en estos momentos”.

Aún no se esclarece el origen por el cual se presentó ese incendio el pasado domingo en la noche, pero investigadores estipulan que fue a raíz de las misma condiciones climáticas, donde la húmedad de los suelos, el seco ambiente de la zona y los fuertes vientos que corren a 80 km por hora pudieron ser el factor por el cual se presentó ese incendio de mayor magnitud al afectar toda una industria viñera, dejando en últimas la declaración de alerta y emergencia tras perjudicar ocho condados.

Esta catástrofe natural ha perjudicado no solo la vida de los habitantes de la zona, donde el  número de afectados asciende por problemas de salud, como es el caso de las quemaduras o la inhalación de humo sino también, la afectación de las comunidades al encontrarse  sin agua  ni electricidad, en la cual  escuelas y hospitales se han visto obligados a cancelar las clases y a evacuar, según los informes del estado federal.

incendio okok

Por ello, el gobernador en otra rueda de prensa manifestó su preocupación al declarar que “esto es realmente serio, se está moviendo muy rápido. El calor, la falta de humedad y los vientos nos están llevando a una situación muy peligrosa y lo están empeorando. No está bajo control, pero estamos intentándolo de la mejor forma que podemos”, dijo Brown. Que desde luego, se comunicó personalmente con el presidente Donald Trump para que enviará refuerzos con el fin de apagar el incendio que según Ken Pimlott, jefe de bomberos, se encuentra impotente al aclarar que “Estamos desbordados”.

No obstante, este no ha sido el incendio que ha afectado al estado californiano, también tuvieron que socorrer en el año 2003 el  incendio de Cedar dentro del condado San Diego y en al año 2007 otro incendio en el mismo condado. Siendo así, se dice que el mes de octubre, es el mes de los incendios al presentarse un alto grado de temperatura y una sequedad en los suelos que permite la propagación de los fuertes vientos también conocidos como ´los vientos del diablo´.