A los 76 años, dejando un legado en la física y al mundo entero, este científico que revolucionó la mirada del Bin Bang y agujeros negros, falleció este martes en su casa en Cambridge.

Su trabajo y legado, no solo perdurará, sino será un ejemplo para aquellos que ven en las estrellas, el cosmos y el universo un mundo paralelo; a través de un comunicado publicado el día de ayer,  en la agencia británica Press Association, sus hijos lamentaban y confirmaban la partida del físico londinense "Estamos profundamente entristecidos porque nuestro querido padre falleció hoy" concluyendo que "Fue un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado perdurarán muchos años".

Hawking, nació en Oxford el 8 de enero de 1942, mayor de cuatro hermanos, su padre Frank era investigador biológico de la Universidad de Oxford, escenario académico que sería emblemático en la vida del físico; se centró en la termodinámica, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, tiempo después llevaría estos enfoques a un nivel superior que el enseñado por su tutor y demás profesores.  

Entre los años de 1962 y 1975, se desarrollaría una de las etapas más complicadas del físico; el comienzo de los síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), un tipo de enfermedad motoneuronal que afectaría gran parte de su control neuromuscular y lo llevaría al abandono parcial de su doctorado en física.  

A finales de 1960, y en compañía de su primera esposa, Jane Wilde Hawking, escritora y educadora, y con el apoyo del matemático Roger Penrose, el físico lograría aplicar un complejo modelo matemático fundamentado a partir de la teoría general de Albert Einstein, este desarrollo sería el regreso a las teorías y el comienzo para el resto de sus trabajaos académicos.  

La vida de Stephen Hawking, se rodeó de ideas que elevan el pensamiento del ser humano, donde la mente no tiene un límite. Este aspecto donde el humano puede llegar a conocer y probar todo lo relacionado con ciencia lo llevo a alejarse de las creencias religiosas, buscando desarrollar en su teoría del Bin Bang la creación del universo como una causa científica y del todo alejado de un acontecimiento de Dios. 

La partida de uno de los físicos más relevantes del siglo XXI, demuestra que la ciencia se puede manejar de una forma mediática, buscando alejar los estigmas sobre los contenidos científicos y la publicación de diferentes puntos de vista sobre temas tabú en la sociedad.