La Universidad Santo Tomás Seccional Bucaramanga, celebró el Día de Muertos, una iniciativa de la Oficina de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales en articulación con la Rectoría.

 

día de muertos en santoto

Foto: Universidad Santo Tomás Seccional Bucaramanga.

Por: Universidad Santo Tomás Seccional Bucaramanga.

“En México, una de las tradiciones más emblemáticas es la celebración de este día, declarada patrimonio cultural inmaterial por la Unesco, la cual, la Oficina de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales – ORII quiso resaltar y presentar como una actividad de integración para toda la comunidad universitaria que mostrara la diversidad cultural de nuestros hermanos mexicanos, con el fin de responder a nuestra visión como institución dinamizadora de la promoción humana en un horizonte de pluralidad y universalidad propio de instituciones como la Universidad Santo Tomás", afirmó Gladys Alicia Rey, directora de la Oficina de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales - ORII.

Durante el desarrollo del evento la comunidad Tomasina disfrutó de diferentes espacios y actividades que les permitieron adentrarse en esta importante celebración mexicana. 

Altar y Mesa de ofrendas.

El Altar y la Mesa de ofrendas son elementos fundamentales en el conjunto de tradiciones mexicanas del Día de Muertos. Consiste en instalar altares domésticos en honor de los muertos de la familia, en este espacio se dan como ofrenda alimentos, velas, flores y objetos de uso cotidiano del difunto.

Esta tradición nace de la construcción simbólica, resultado del sincretismo de las ideologías prehispánicas, la cosmovisión endémica de las culturas mesoamericanas y las creencias religiosas europeas de carácter abrahámico, traídas por los conquistadores y misioneros españoles encomendados a la colonización y conversión de los pueblos nativos del actual territorio mexicano, para rendir tributo a los antepasados familiares, a los difuntos cercanos o a personajes importantes.

Desfile de Catrinas y maquillaje artístico.

La Catrina es un personaje del folclor mexicano que se ha popularizado mucho en todo el mundo. Su nombre inicial era 'La calavera garbancera' y su figura fue creada por José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera.

La Catrina representa una crítica a muchos mexicanos pobres, que quieren aparentar un estilo de vida europeo que no les corresponde. Esto se hace notar por el hecho de que la calavera no tiene ropa sino únicamente el sombrero "...en los huesos, pero con su sombrero francés con sus plumas de avestruz".

Diego Rivera, la llamó Catrina, nombre con el que se popularizó posteriormente, convirtiéndola así en un personaje popular mexicano.

En el siglo XIX, el nombre también hacía alusión a la alta sociedad afrancesada de aquella época. De ahí que a las personas bien vestidas hoy se les conoce como catrines o catrinas. Aunque su imagen se asocia mucho con el Día de Muertos, la catrina hace referencia a muchas situaciones sociales de finales del siglo XIX y principios del XX, un tono satírico del que no se salvaron Porfirio Díaz y Emiliano Zapata.

Piñata.

Las piñatas tienen una gran simbología religiosa y en sí todo el ritual de ruptura de estas. Las siete puntas de la piñata simbolizan los siete pecados capitales, el oropel y colores brillantes simboliza las vanidades y tentaciones del mundo, el palo que se emplea para romperla simula la fuerza con la que se vence al mal, los ojos vendados representan la fe ciega en Dios y el interior lleno de dulces son la recompensa por vencer el pecado.

Conoce más sobre el Día de Muertos.

El Día de Muertos es una tradición mexicana en la que durante el 1 y 2 de noviembre de cada año se celebra el regreso temporal de los difuntos a nuestro plano. 

El Día de Muertos, dentro de la cosmovisión indígena, hace alusión al retorno transitorio de las ánimas o almas de los difuntos, quienes regresan al mundo de los vivos para convivir con sus familiares a través de sus ofrendas.

En la época prehispánica, varias civilizaciones, como la mexicana, maya, purépecha, totonaca y otras veneraban a sus muertos al final del ciclo agrícola del maíz con distintos rituales.

La historia cuenta que la muerte daba inicio al viaje hacia el Mictlán, que es el lugar de los muertos. Para llegar ahí, las almas deben pasar por diferentes obstáculos para llegar con Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, el señor y señora de los muertos, que son los dioses del Mictlán, y a quienes se les debe hacer una ofrenda para descansar por toda la eternidad.